I N G E R
Tempestad en la tarde y no llegabas
Te esperaba estudiando, sentado en la casa
Cuando el viento rompió mi ventana
Nuevamente miré y no llegabas.
Corrí una alacena, que el hueco tapara
‑De rotos cristales‑, del viento y la helada.
Tu debías llegar a las seis, me asombraba
No verte pasando la puerta afanada
Con libros y un pan y naranjas
Sabiendo que yo te esperaba.
Esa noche esperé, muchas horas
Con insomnio, dando vuelta en la cama
Mirando la puerta, soñando pisadas.
Al día siguiente, ‑un sol blanco asomaba‑
Vi la prensa, allí estabas!
Negra y blanca, toda en sangre bañada!
No querías estar, pero estabas.
En primera página, la noticia explicada
Con tu foto enmarcada. Negra y blanca.
Manchas negras en tu cuerpo mostraban
El destrozo en tu piel y en tu ropa.
No querías estar, pero estabas
Con tu abrigo blanco, tu risa, tu llama
Esperando el tranvía, para volver a casa
Cuando el viento arrancó ese techo gigante
Del Palacio, de un cobre oxidado.
Cayó al paradero que halló mas cercano
Encontró tu frente, rompió tu cabeza
La espera, los sueños, la vida, la casa...
Y así me dejaste, en forma impensada
Esa tarde de invierno sin decirme nada.
Dinamarca 1982
Los héroes de la historia son Jorge Holguín e Inger....
La ciudad es Copenague, la época es 1982, la profesión bailarines, teatreros, escritores, las edades alrededor de 30 años.
Esta historia verdadera es un pequeño homenaje en la inesperada muerte de la primera amiga hecha al llegar a Copenague.