Periódico "The Peak", Universidad Simon Fraser, Vancouver, Canadá, 1978

 

I.   CREYENTES HOMOSEXUALES, UNA CONTRADICCIÓN ?

 

A pesar de la amargura y una cierta hostilidad hacia una institución tradicionalmente opuesta a cualquier manifestación de homosexualidad, considerándola como contraria a la ley de Dios y a la naturaleza misma, un vasto número de lesbianas y gays continúan asistiendo a la iglesia y desean ser miembros activos aunque no necesariamente como célibes.

    

Varios grupos fundaron en California en 1968, DIGNIDAD, una organización católica de homosexuales y de heterosexuales que los apoyan. DIGNIDAD está empeñada en promover la aceptación de la gente gay por la iglesia, promoviendo el culto, el desarrollo espiritual, la educación, la acción social constructiva y la recreación.

    

Talvez el grupo mas importante entre la comunidad gay es la Iglesia de la Comunidad Metropolitana fundada por el Reverendo Troy Perry, un conocido defensor de los derechos civiles en general y de los derechos de los gays en particular. El había pensado que el ser homosexual era un impedimento para predicar, pero luego reflexionó: "el Señor me convenció de que yo era su hijo, no su hijastro, y que no tenía porque ser discriminado por ser homosexual y que podía seguir adelante y predicar".

    

Poco después el Reverendo Troy Perry colocó un aviso en los periódicos invitando a los homosexuales a venir a orar en su casa de Los Angeles: "Doce personas muy nerviosas se arrodillaron conmigo a rezar en la sala, conscientes de que estábamos comenzando algo que podría atraer los peores comentarios, o atraer miles de hombres y mujeres a la luz, fortaleciendo su fe y liberándolos como personas gay".

    

La Metropolitan Community Church ha atendido a más de 35.000 personas en Estados Unidos, África, Europa y Australia y está ganando respeto dentro de los medios religiosos. Los comienzos fueron difíciles: llamadas telefónicas insultantes, vidrios rotos y fuego.

    

Además de proveer un canal para la expresión de la fe en Dios, por parte de los hermanos y hermanas homosexuales, los miembros de la Metropolitan Community Church tambien ven a su iglesia como algo que desempeña una función social.

    

"Una iglesia debe ser algo más que un lugar donde orar", decía el Reverendo Perry. El aspecto social de la iglesia era ciertamente importante para él. Fue en la iglesia después del servicio de medianoche de una navidad que él y su amigo Ramón se conocieron. "Salimos durante algunas semanas -recuerda Perry- y después nos enamoramos y hemos estado juntos desde entonces".

    

Otros grupos gay existen en las denominaciones luterana, presbiteriana y metodista. Muchas congregaciones judías de las áreas metropolitanas admiten personas gay. La comunidad cuáquera tiene un grupo gay en los Estados Unidos y una hermandad en Inglaterra, el grupo se está formando en Canadá. Los cuáqueros británicos han estado a la vanguardia en la lucha por los derechos de los homosexuales: "Una Perspectiva sobre el Sexo", que apareció en los sesenta fue la primera pronunciación religiosa del mundo occidental sobre la validez del amor homosexual.

    

Resultará interesante para algunos saber que el sacerdote dominicano Richard Woods dice en su libro OTRA ESPECIE DE AMOR: "A pesar de que se dice que los homosexuales no deben ser admitidos al sacerdocio y a las órdenes religiosas, un estimativo conservador del número de hombres y mujeres homosexuales en sacerdocio y comunidades religiosas católicas, de acuerdo con el consenso que yo conozco, es de un treinta por ciento. Parece que hubiera un número proporcional dentro del ministerio protestante y dentro de los rabinos. Pero yo estoy seguro de que el porcentaje de homosexuales en el reino de los cielos será más alto que eso".

    

El Reverendo Glenn Watts, capellán de la Universidad Simon Fraser en Vancouver fue sorprendentemente abierto y honesto cuando se le preguntó su opinión sobre el asunto  homosexual: "Es un tópico muy difícil de tratar, -dijo- , principalmente porque hay mucha desinformación tanto de parte de los homosexuales como de los heterosexuales. Es asustador y hace brotar muchos temores sobre la propia sexualidad, es intrigante por se quisiera saber más sobre ello: conocer sus valores, experiencias y luchas, las reacciones negativas y las tendencias dentro del mundo homosexual". Añadió que le gustaría conocer más personas homosexuales, especialmente de la Universidad Simon Fraser, en un medio no hostil: "Yo iré a los encuentros de homosexuales únicamente si quieren que yo vaya, sé que tengo una visión sesgada y lucho y estoy trabajando contra mi homofobia (temor al igual)". La apertura del Reverendo Watts puede ser indicativa de una nueva actitud de los heterosexuales de la iglesia hacia los homosexuales.

    

Desde un punto de vista espiritual, si los hombres y mujeres homosexuales no viven una vida de constante reafirmación del significado y valor de su propia vida, caerán en la confusión, la depresión y la desesperanza.

 

Uno de los grandes valores que el mundo gay puede ofrecer a la resquebrajada sociedad de hoy en día es el sentido del valor humano por sí mismo.

    

Sobre esto el Reverendo Richard Woods escribe: "El mal existe en el mundo homosexual lo mismo que alrededor de él. En una gran medida, la sola existencia de una subcultura gay es el producto de un mal social compuesto de miedo, ignorancia y persecución, por parte de la sociedad heterosexual, y de explotación y degradación dentro de la sociedad gay misma. El triunfo de los gay al resistir estas fuerzas negativas y vivir de acuerdo con normas éticas positivas, testifica su fortaleza espiritual. Los gay pueden así comenzar la tarea de redención del mismo mundo homosexual, con autenticidad, creando alternativas a las fuerzas morales destructivas y a las estructuras fijas del mundo exterior a ellos."

    

Gregory Baum un prominente pensador católico del St. Michael's College, de la Universidad de Toronto, dijo que una de las primeras tareas que los gay deben realizar es el desarrollo de una "sabiduría gay". El dice así: "Si la gente homosexual encuentra delineamientos que los liberen de las heridas que conducen a la hostilidad y al odio hacia sí mismos, se generará una sabiduría dentro de la propia comunidad homosexual".

    

El padre Baum urge a los hombres y mujeres homosexuales para que emprendan la tarea de ayudar a los jóvenes a determinar por ellos mismos si su orientación sexual es hacia su mismo sexo: "Las personas potencialmente homosexuales no pueden esperar mucha ayuda de los profesionales para decidir sobre sus preferencias sexuales". Este argumento soluciona en forma adecuada una situación que muchos expertos homofóbicos han señalado negativamente cuando acusan a los homosexuales maduros de hacer proselitismo. El Padre Baum dice que es responsabilidad de aquellos que han llegado a una aceptación de su propia homosexualidad, ayudar a los que están tratando de hacerlo.

    

"Jesús tuvo que morir porque era muy peligroso vivo. Lo clavamos a una cruz y lo hemos estado asesinando durante veinte siglos", dice el filósofo y psicólogo alemán Wilhelm Reich. Una espiritualidad gay, arraigada en el Evangelio de Jesús, esto es basada en el encuentro del espíritu de Cristo y la emergencia de una comunidad homosexual liberada, es indispensable para la redención de la sociedad y una segunda resurrección en Cristo.

 

 

II.    ARGUMENTOS

 

 

En la Biblia, hay aproximadamente veinte referencias a homosexuales, sorprendentemente sólo uno de ellas se refiere a lesbianas.

    

El pasaje citado con más frecuencia por los heterosexuales, para condenar a los homosexuales, es Pablo en Romanos I:26-27  que dice así: "Por lo cual los entregó Dios a las pasiones vergonzosas, pues las mujeres cambiaron la función natural por aquella que no es natural, y en la misma manera los hombres abandonaron el uso natural de la mujer y ardieron en deseo el uno por el otro, hombre con hombre, cometiendo actos indecentes y recibiendo en sus propias personas la pena debida por su error."

    

Los homosexuales pueden fácilmente darle la vuelta a esto y decir que Pablo no se estaba refiriendo a su situación como homosexuales, puesto que ellos, no habiendo sido nunca heterosexuales, no cambiaron su natural relación mujer-hombre por la no natural hombre-hombre o mujer-mujer. Sería una violación de la naturaleza para ellos adoptar una orientación heterosexual. Ellos no escogieron ser homosexuales -aunque hayan adoptado un estilo de vida hhoomosexual- ellos se encontraron con que eran homosexuales, se hallaron a sí mismo sintiendo amor por personas de su mismo sexo.

    

La historia de Sodoma y Gomorra es bien conocida. Los hombres de Sodoma querían conocer a los dos arcángeles que visitaron a Lot. La argumentación de los cristianos heterosexuales está basada en el argumento lingüístico de que en hebreo la palabra "yadha" traducida en el Génesis como "conocer", 19:5. se refiere a tener relaciones sexuales. Los cristianos homosexuales argumentan que "yadha", en las 940 veces que aparece en el Antiguo Testamento, se refiere a relaciones sexuales solamente 10 veces y debe ser comprendida mejor como "relacionarse con", sin implicación sexual.

    

Si la intención de la multitud en Sodoma hubiera sido sexual, se hubiera usado la palabra "shakhabh".

    

Otro punto es que la tradicional asociación de Sodoma y Gomorra con lo homosexual ha sido sujeta a críticas recientes, basadas en otras referencias que no aluden a la homosexualidad como "el crimen de esas ciudades", por ejemplo Is:1:9, Jer:23:14 y Rev:11:8, etc....

 

Hay además una interpretación que dice que la gente de dichas ciudades no quiso dar albergue a los visitantes celestiales, y su crimen fue la falta de hospitalidad.

    

En el Levítico, 18:22 y 20:13, leemos: "no yacerás con un hombre como con una mujer, es una abominación" y "si un hombre yace con un hombre como con una mujer, los dos han cometido abominación, y su sangre caerá sobre ellos". La frase "como con una mujer" debe ser considerada cuidadosamente. Aquí como en las reflexiones del Nuevo Testamento, es aparente que la homosexualidad (masculina) es tomada como una perversión voluntaria del instinto sexual, tomando el comportamiento homosexual como una escogencia libre en lugar de tomarlo como la orientación natural que es.