CARTA DE STEFFAN GILMARTIN ANDERSEN

 

Copenague, 1989

 


 

 "Soy Steffan Gilmartin Andersen, fui amigo de Jorge por cuatro o cinco años. Lo conocí una vez que él estaba ensayando una pieza y necesitaban una grabadora, yo pregunté que si podía irme detrás de mi grabadora, fui y encontré a Jorge sentado haciendo las luces y el sonido en el Estudio.

 

Así fui introducido al misterio y a la fantasía de Jorge y de la gente que trabajaba con él, yo nunca antes había querido ir a una pieza de danza pero con su humor y su ingenio ellos me desarmaron y vi que el trabajo de Jorge me podía inspirar en mi propio trabajo, yo soy cantante de ópera y compositor.

 

Desde el principio fuimos muy francos en muchas cosas como en todo lo relacionado con nuestras opiniones sobre sexo y comida. Nosotros nos sentábamos en el Royal Garden a jugar ajedrez cuando el sol se ponía y yo siempre le ganaba, pero no le importaba.

 

Me encantaba ir a la casa de Jorge y comer pasteles, a veces también a desayunar con huevos y tostadas, me encantaba. Yo escribí la música para una de sus piezas y planeábamos seguir trabajando juntos. En el carro íbamos de paseo al mar, a las playas y a los bosques y parques.

 

Lo bueno con Jorge era que no era necesario hablar mucho. Tengo tantas imágenes e historias en mi cabeza que no sé por dónde empezar. Me acuerdo qué difícil parecía bailar para sólo un puñado de gente en un lugar pequeño, sin ayuda, sin dinero, pero eso sí con muchas ideas. Ver luego cómo Jorge iba pasando a trabajar en lugares más grandes y a ser muy respetado en el mundo danés de la danza.

 

Jorge fue muy, muy importante para hacer cambiar la mentalidad danesa respecto de la danza: "La danza es algo serio" fue cambiado por "la danza puede ser simplemente danza y con ella se pueden contar historias tristes y alegres". Nos hizo conocer la mentalidad sudamericana con su espíritu y sus ropas. Jorge fue de una gran importancia para mucha gente aquí en Dinamarca, lo puedo asegurar.

 

Jorge: Que la felicidad y el amor siempre te sigan en tu camino hacia Dios. Que vuelvas aún más fuerte, y no importa si no bailas esta vez con tal de que vuelvas.

Steffan".